
Seguro de vida temporal: existen dos tipos, el primero se renueva anualmente para cobertura corta, pero su precio sube con cada renovación y el segundo cubre un periodo fijo o hasta cierta edad, con prima constante y sin renovación automática.
Seguro de vida vitalicio: proporciona cobertura hasta que el titular decida cancelarlo, generalmente hasta los 99 años. Genera un ahorro con rendimientos acumulados que puede retirarse al cancelar el seguro, pero las primas son más altas.
Seguro de vida dotal: combina seguro de vida con ahorro. Si se sobrevive al plazo, se recibe la suma asegurada junto con los rendimientos. Suele ser más costoso y los rendimientos no siempre son elevados.
La diversidad de seguros de vida permite elegir según necesidades y objetivos. Los temporales son flexibles pero con posibles incrementos de precio, los vitalicios brindan ahorro y protección y los dotales combinan ambos aspectos. La elección depende de la situación y preferencias de cada individuo.